Cómo empieza esta historia

Así comienza la historia de De ruta en mi 600…

¿Os imagináis que un pequeño Seat 600 del año 66 fuera el encargado de hacer correr nuestra imaginación y nos llevara a descubrir lugares tan asombrosos, repletos de historia, que jamas hubiéramos pensado que se encontraran tan cerca de nosotros? ¿Y si, además, nos pusiéramos como objetivo, ayudar allá por donde pase nuestro coche, con el lema; dejar las cosas mejor de lo que las hemos encontrado?

“Espacio dedicado a la cultura, historia, ocio, viaje, tradición, costumbres, rutas, aprendizaje, anécdotas, entrevistas, paisaje… con el propósito de intentar dejar las cosas mejor de lo que las hemos encontrado… y a un Seat 600”.

Nos empeñamos en hacer grandes otros lugares, otras regiones, hacer grandes inversiones que recaen y refuerzan las economías de otros países, cuando al fin y al cabo, donde más disfrutan nuestros hijos es jugando a orillas del río que pasa por el pueblo de nuestros padres.

De ruta en mi 600 se aventura a traspasar esas barreras que nosotros mismos construimos, a base de rutina, falta de imaginación y la pereza que da sentarnos en una mesa para hacer una planificación, en la que se tengan que cuadrar presupuestos, días de fiesta en la oficina y largas horas de espera. Quizás nos estemos equivocando al pensar que unas vacaciones tienen que ir acompañadas de estos conceptos. ¿Y si unas buenas vacaciones se reducen a salidas de 2-3 días? ¿Y si fuéramos capaces de concentrar todas esas sensaciones en una única salida, en la que conozcamos, en un mismo día,  las costumbres y tradiciones olvidadas, unos paisajes y naturaleza que enamoran, la gastronomía y la historia del un lugar, todo esto, de la mano de uno de sus vecinos? ¿Y si todo esto fuera posible a golpe de gas de un Seat 600?

Así nace, De ruta en mi 600:

Logo derutaenmi600
Logo derutaenmi600

De ruta en mi 600 propone una serie de salidas para enamorar al receptor, donde la historia se encuentra con la historia. Explicaciones que darán paso a paisajes, a relatos de los habitantes del lugar, a cuentos a anécdotas históricas, me enorgullece mucho poder presentar y protagonizar; De ruta en mi 600.

Soy de los que cree, que el tesoro más grande es el que tenemos delante de nosotros pero que no hemos sabido ver con anterioridad, lo hemos tenido durante tantos años que el día que lo descubrimos, desearíamos vivir de forma eterna sumergidos en esa sensación que parece una mezcla entre orgullo, humildad y esa pizca de rabia por no haberlo visto antes, por eso un 600, nos llevará a descubrir pequeños placeres en forma de historia, entorno, paisaje… en definitiva, de lugares con un pasado que yo contare en el presente, para que perdure en el futuro.

Aquí empieza esta historia… 1,2,3 … 600.