De ruta en mi 600… y la aventura del Gato de la Villa

Conociendo a la persona que hay detrás del proyecto El Gato de la Villa

¿Cómo nace una idea? No hablo de una buena ni una mala, sino, ¿qué activa el mecanismo que hace volvernos creativos, llenos de motivación y ganas para transformar ese pensamiento espontaneo en una realidad? Lógicamente no tengo la respuesta a esa cuestión, ni la fórmula del éxito, pero si tengo la posibilidad de conocer a gente que en su día vivió y paso por todo este proceso, hasta dar con una idea, en este caso, una buena idea.

Lo que más me asombra de todo éste proceso es su origen, o mejor dicho, el momento justo en el que te cambia la expresión de la cara, se te enciende una bombilla imaginaria y toda una corriente de creatividad e inspiración comienza a brotar por cada poro de la piel. Para muchos, éste momento queda reservado para altas horas de la noche, cuando el cerebro está tan cansado que comienza a actuar de forma irracional. A otros les llega en medio de un paseo, tratando de desconectar de la rutina. No olvidemos los momentos inoportunos, en pleno kilómetro 5.4, cuando la hoja y el bolígrafo más cercano se encuentra a media hora de camino…para el que lo pueda hacer en ese tiempo. En definitiva, me fascina ese preciso instante en el que uno mismo sabe apreciar, que ha dado en el clavo y de nuevo una buena idea ha visto la luz.

Algo parecido le debió suceder a Oscar García, creador del Gato de la Villa.

“Fomentando Madrid desde 2012”

 

Entrevista a Oscar García, creador del Gato de la Villa

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Oscar García, autor del gato de la villa

1.- ¿En qué consiste el Gato de la Villa? El Gato de la Villa es un club que fomenta la cultura y el pequeño negocio de calidad de Madrid. Nuestros socios disfrutan de información y descuentos en muchos comercios y restaurantes familiares, donde el servicio y el trato son excelentes. Es una buena forma de salir de la rutina, conocer lugares nuevos o ir sabiendo que tienen cierta calidad.

2.- El Gato de la Villa lo forman otros 2 sub-proyectos, ¿Podrías hablarme de ellos; cómo nacen, qué papel juegan, cómo los describirías?
2.1.- Amor sobre ruedas: A raíz de 600 Tour Madrid y Madrid Rural Tour, inauguramos hace poco Amor sobre Ruedas; – ya que sacamos partido al coche clásico, saquémosle también en otros campos; para bodas, eventos, publicidad, viajes románticos, regalos originales… Quiero que en Amor sobre Ruedas (en referencia a la película del mismo nombre) se forje algo especial sobre un vehículo clásico…incluso tenemos tour de pedida de mano!

600 Tour Madrid
600 Tour Madrid

2.2.- 600 Tour Madrid: En Diciembre haremos un año, se trata de tours turísticos por Madrid, guiados con chofer, fotos, paradas, explicaciones magistrales… Para quien le guste el 600, el mejor de los viajes, para los que estén ávidos de conocer la capital, historia y cultura divertida, curiosa y el mejor y más cómodo de los medios, el Seat 600. Hacemos turismo con el pelotilla, pero no es sólo amor al coche clásico… cualquiera que quiera tener el mejor de los tours privados debería coger un viaje en www.600tourmadrid.com.

3.- Sé que 600 Tour Madrid nace en plenas vacaciones en Florencia, ¿qué hizo que naciera esa idea en ti? Bueno, hilvanando un poco lo del Gato, soy un gran conocedor de Madrid y un gran amante del coche clásico, se unen dos pasiones la historia y cultura de Madrid y el coche español por antonomasia el 600. Además vuelvo a lo anterior, ¿Quién no conoce el 600? Y si lo del 600 te da igual, es una forma cómoda de recorrer y conocer Madrid, la mejor forma de hacer turismo sin duda.

El Seat 600 es como esa chica sencilla, pero guapa y cuando se arregla un poco te da la sensación de ser la más guapa del mundo, te habla, te escucha y disfrutas siempre de su compañía. Así es el 600.

Recientemente me han estado preguntando que de donde nacía mi afición por los Seat 600, reconozco que es complicado dar una respuesta, yo de hecho, no soy capaz de contestar 100% a esa pregunta, pero…¿de dónde nace tu afición por los 600’s? Bueno, te explico porque creo que lo puedo contar bien. Yo soy un gran amante del mundo del motor, tengo más clásicos, he corrido el Nacional de Enduro, en mi familia somos grandes amantes del mundo de las dos y cuatro ruedas… pero por mi edad, al primer coche que subí y que tuvo mi padre fue a un Alfa Sprint QV, precioso. No he vivido en mi familia el gusto por el 600 y no me hubiera comprado uno si no fuera porque antes de los tours en 600 quise hacer publicidad del Gato, qué mejor coche ¿verdad? Porque el 600 es ajeno al gusto por el motor o no, tiene tanta historia que aunque no sepas que es un motor Boxer (por ejemplo) te gusta, le haces fotos y lo vives con nostalgia.

600 tour madrid plaza

Dicho esto, lo traje por la noche desde Galicia, sin duda me he enamorado de él. No solo como parte de la historia del automóvil…pero como ya sabes conducirlo es tan especial… Además lo hago a menudo, se ha convertido en amigo y compañero de trabajo, me va hablando: Óscar..baja el ritmo que me caliento. Al terminar los tours del día le doy un beso y le digo “bien hecho chaval, te veo mañana”.  Es un vehículo tan básico, tan querido, que gira tantas miradas o provoca tantos flashes que terminas enamorándote de él. El Seat 600 es como esa chica sencilla, pero guapa y cuando se arregla un poco te da la sensación de ser la más guapa del mundo, te habla, te escucha y disfrutas siempre de su compañía. Así es el 600.

De ruta en mi 600…y la aventura de pertenecer al Club 600 Barcelona

Mi abuelo Julián se dedicó al arte de conducir un vehículo de servicio público toda su vida. Su primero, por cierto, fue un Seat 1430.

Más de 40 años recorriendo carreteras, acumulando kilómetros, devorando neumáticos, reemplazando un coche tras otro. Amarillo sobre negro siempre, como caracteriza a los taxis del Área Metropolitana de Barcelona. ¿Alguien duda de dónde me viene la afición por conducir?

Un día le pregunté a Julián;

– Julián, ¿Cuántos kilómetros calculas que has hecho, en coche, en tu vida?

5 millones.

Me contestó sin pensárselo, como si recordara por donde había pasado en cada uno de ellos.

De mi abuelo aprendí todo lo que se puede saber sobre el motor de un Seat 600. Julián era un hombre de esos que no lo dudaban dos veces antes de abrir el capó del coche y resignarse a llevarlo a un taller. En los días en que algo del coche fallaba, era habitual ver la siguiente estampa: trapo hecho con los restos de alguna antigua camiseta de algodón manchada de grasa, destornillador, botella de agua y llegar hasta el foco del problema diciendo; “Era el manguito”.

Motor Seat 600 D
Motor Seat 600 D

Con esos momentos, en los que yo aprovechaba para sentarme en el asiento delantero de su coche y jugaba a girar el volante hasta que se bloqueara, aprendía el valor de las cosas, la satisfacción que produce ver y arreglar el problema, el trabajo minucioso, hábil y hecho a mano, tendría unos 9 años.

Doce años después, un 600 volvió a unir a nieto y abuelo en un panorama muy parecido. El trapo hecho con una camiseta de algodón vieja, seguía siendo útil, pero ahora las palabras que sonaban eran distintas: tapa del Delco, carburador…

Con un Seat 600 trabajado con mimo, entre abuelo y nieto, el valor sentimental del coche era ya incalculable.

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Logo Club 600 Barcelona

Reconozco que me lo pensé mucho antes de decidirme a ingresar en un club que organizara concentraciones, reuniera a gente con gustos en común y le gustara hacer salidas con un 600. Recordé todos aquellos momentos vividos con mi abuelo. Todas aquellas tardes lavando el taxi, los días en los que aprendía a conducir callejeando por polígonos, al ritmo de “Tienes que conseguir el punto del embrague” y me decidí por el Club 600 Barcelona.

Un club para hacer honor a un mito

 

El Club 600 Barcelona nace casi al mismo tiempo que el propio Seat 600, en 1960. En 3 años los fundadores del club supieron ver, que lo que había nacido de la factoría Seat de Zona Franca un 27 de junio de 1957, iba a pasar a la historia. “Un club para hacer honor a un mito”,  debieron pensar.

Durante toda la década de los 60 hasta mediados de los 70, el Club 600 Barcelona fue referente de pruebas automovilísticas de notoriedad, como la popular Flor de Mayo, Rallye femenino de Montserrat, trofeo José Artés de Arco, Rallye de las cavas, el Rallye 600 con su apreciado trofeo Maite Trepat valorado en más de 80.000 pesetas, otorgado en memoria de la que fuera madrina del club e hija del por entonces jefe de la policía local en Barcelona D. Ramón Trepat Andreu.

Flota Seat 600 - Factoria Seat
Flota Seat 600 – Factoria Seat

El club, se vio contagiado por el enorme éxito y popularidad del 600. Los años en los que todos iban desde Barcelona a Extremadura en un 600 con la familia dieron fama y prestigio al club, que crecía al mismo ritmo que lo hacían las ventas del pequeño utilitario.

La decadencia llegó con el cese de producción del 600, hasta en eso tanto coche como club, fueron de la mano.

Progresivamente el coche fue perdiendo protagonismo, lo mismo que le pasó al club. Allá por los 80-90 el coche todavía no tenía el carisma de un coche clásico y la gente aún no le había sabido dar el reconocimiento de ser el coche que había conseguido motorizar a España.

Finalmente en 1988, club y coche, sucumbieron a la tecnología e interés que despertaban los nuevos modelos, más cómodos y avanzados, que iban apareciendo en el mercado y entraron en una fase de letargo e hibernación sabiendo que la semilla sembrada en el pasado en la población, tarde o temprano, germinaría.

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José Manuel y Olga Club 600 Barcelona

Habían pasado 24 años, estábamos en el 2012, y el 600 era más que nunca el héroe que había sabido vencer a la historia y volver a estar presente en las carreteras y en las vidas de la gente. Fue entonces cuando aparecieron Olga y José Manuel, para coger la riendas de un club que había dormido durante tantos años y conseguir fusionar el buen hacer y la buena gestión del Club 600 de Badalona con el prestigio y la reputación que había tenido el Club 600 Barcelona. Desde ese momento, el club recuperó su denominación original y rescataron del olvido emblemas como fue su logo.

Hoy en día quien piensa en Seat 600 y en Barcelona, piensa en el Club 600 Barcelona. Más de 200 socios y numerosas instituciones, entre ellas la propia SEAT, respaldan la iniciativa que hace 55 años nació en paralelo con el que fue el ombligo de España* y que Olga y José Manuel rescataron del olvido en 2012. A ellos, a mi abuelo y a todos los socios del Club 600 Barcelona, va dedicado este post. Gracias a todos.

Club 600 Barcelona
www.club600barcelona.es

*llamado así popularmente al decirse que igual que todos tenían un ombligo, en los años 60 también todos tenían un 600.