De ruta en mi 600… y el día de mi boda

No hablaría en términos de ser el día más feliz de mi vida, ese privilegio se lo reservo al día que vengan al mundo mis hijos, pero si hablaría del día de mi boda, como el día más especial de mi vida.

Con la treintena todo se ve de forma más terrenal, ya no es todo de fantasía, las cosas no son tan mágicas, ya no sueño con una boda por todo lo alto, ni con una lista de 300 invitados, ni con aquella iglesia del XI que siempre había imaginado.

Con la treintena todo se representa más real, más cercano, pero lo que más destaco del día más especial de mi vida, es que estarán conmigo los más cercanos.

No creo que me queden muchos años de soltería, nunca se sabe, la vida ya se ha encargado de hacerme ver que todo está por decidir. De lo que si soy capaz, es de imaginar, que es lo que quiero que esté junto a mi, el día que al subir al altar diga el “sí quiero”.

Me imagino envuelto de los elementos que siempre han estado presentes en mi vida. Me veo casándome en un prado, rodeado de naturaleza, con montañas en el horizonte y una ligera brisa de primavera que no deja subir la temperatura por encima de los 23ºC.

Sin grandes derroches de dinero, un catering será el encargado de llenarnos a todos el “buche”. Tonos blancos para la carpa bajo la cual, las personas puedan resguardarse de los destellos del sol. Hileras de sillas marcarán el camino donde, ella y yo, nos miraremos para no volver a apartar nuestra mirada jamás. A la izquierda mi familia y a la derecha la de ella. Padres, abuelos, familiares más cercanos y los amigos que nunca han dicho hoy no puedo ayudarte.

Sé que una vez enhebre el anillo en el anular de mi ya mujer, miraré a lo lejos, por encima de mi familia y veré quién soy, de dónde vengo y quién quiero que esté junto a mí. Mi mujer,  mi familia, mis amigos, la naturaleza y será subidos a un Seat 600, que haremos saber a todo el mundo que estamos recién casados.

Con mucho gusto os presento el Seat 600 N descapotable de 1960, disponible para cualquier evento, boda, celebración y comunión.

Deja que la historia sea la que te lleve hasta el altar. Alquila un Seat 600 para el día de tu boda.