Alquiler de coches clásicos

No importa el motivo, ya sea para una boda, una celebración, un evento, una sesión de fotos, un aniversario de boda, para los 40, 50 o 60 años de casados, incluso porque sí, porque te apetece dar una vuelta en la historia. Sea cual sea el motivo; alquiler de coches clásicosen nuestro caso unos Seat 600, el coche que motorizó a todo un país, por ejemplo.

“Si quieres llegar, hazlo en un 600”

Pero primero, déjame que te hable de nuestros Seat 600:

Seat 600 D 1966 color azul perla.

Fue el primero de la actual familia de 600. Lleva con nosotros desde el 2011. Procede de Valladolid. Su primer propietario pagó por él 63.000 pesetas en 1966. Pertenece a la serie de modelos conocidos como “mirabragas” por el sentido en el que se abren las puertas de delante. Los que lo han probado, se refieren a él como “el azul” por el color de la carrocería. El interior desprende un olor característico mezcla de nostalgia y baúl de los recuerdos.

Seat 600 N 1960 descapotable color salmón.

Se estima que quedan unas 80 unidades de 600 descapotables de la primera serie. Fue el segundo modelo que llegó a nuestra familia. Llegó desde Ciudad Real. Perteneció a un único propietario que con 92 años decidió que era momento de jubilarse y dejar de conducir. Pagó por él 70.000 pesetas en 1960, por eso de ser descapotable. Forma parte también de la familia de “mirabragas”. La gente lo conoce como “el rosa”. Ir subido en él, es como viajar en el tiempo.

Alquiler de coches clásicos, para cualquier momento.”

Podría llenar páginas y páginas de este blog, haciendo lo que más me gusta, hablar de los Seat 600, pero prefiero hacerlo en persona;
– ¿entonces qué? ¿Nos vamos a dar una vuelta? Alquiler de coches clásicos.

Si estáis interesados, nos podéis escribir a: info@derutaenmi600.com o llamar directamente al 648 914 486.

 

Estamos encantados de que os gusten los Seat 600.

De ruta en mi 600… y el día de mi boda

No hablaría en términos de ser el día más feliz de mi vida, ese privilegio se lo reservo al día que vengan al mundo mis hijos, pero si hablaría del día de mi boda, como el día más especial de mi vida.

Con la treintena todo se ve de forma más terrenal, ya no es todo de fantasía, las cosas no son tan mágicas, ya no sueño con una boda por todo lo alto, ni con una lista de 300 invitados, ni con aquella iglesia del XI que siempre había imaginado.

Con la treintena todo se representa más real, más cercano, pero lo que más destaco del día más especial de mi vida, es que estarán conmigo los más cercanos.

No creo que me queden muchos años de soltería, nunca se sabe, la vida ya se ha encargado de hacerme ver que todo está por decidir. De lo que si soy capaz, es de imaginar, que es lo que quiero que esté junto a mi, el día que al subir al altar diga el “sí quiero”.

Me imagino envuelto de los elementos que siempre han estado presentes en mi vida. Me veo casándome en un prado, rodeado de naturaleza, con montañas en el horizonte y una ligera brisa de primavera que no deja subir la temperatura por encima de los 23ºC.

Sin grandes derroches de dinero, un catering será el encargado de llenarnos a todos el “buche”. Tonos blancos para la carpa bajo la cual, las personas puedan resguardarse de los destellos del sol. Hileras de sillas marcarán el camino donde, ella y yo, nos miraremos para no volver a apartar nuestra mirada jamás. A la izquierda mi familia y a la derecha la de ella. Padres, abuelos, familiares más cercanos y los amigos que nunca han dicho hoy no puedo ayudarte.

Sé que una vez enhebre el anillo en el anular de mi ya mujer, miraré a lo lejos, por encima de mi familia y veré quién soy, de dónde vengo y quién quiero que esté junto a mí. Mi mujer,  mi familia, mis amigos, la naturaleza y será subidos a un Seat 600, que haremos saber a todo el mundo que estamos recién casados.

Con mucho gusto os presento el Seat 600 N descapotable de 1960, disponible para cualquier evento, boda, celebración y comunión.

Deja que la historia sea la que te lleve hasta el altar. Alquila un Seat 600 para el día de tu boda.

De ruta en mi 600…y la aventura de pertenecer al Club 600 Barcelona

Mi abuelo Julián se dedicó al arte de conducir un vehículo de servicio público toda su vida. Su primero, por cierto, fue un Seat 1430.

Más de 40 años recorriendo carreteras, acumulando kilómetros, devorando neumáticos, reemplazando un coche tras otro. Amarillo sobre negro siempre, como caracteriza a los taxis del Área Metropolitana de Barcelona. ¿Alguien duda de dónde me viene la afición por conducir?

Un día le pregunté a Julián;

– Julián, ¿Cuántos kilómetros calculas que has hecho, en coche, en tu vida?

5 millones.

Me contestó sin pensárselo, como si recordara por donde había pasado en cada uno de ellos.

De mi abuelo aprendí todo lo que se puede saber sobre el motor de un Seat 600. Julián era un hombre de esos que no lo dudaban dos veces antes de abrir el capó del coche y resignarse a llevarlo a un taller. En los días en que algo del coche fallaba, era habitual ver la siguiente estampa: trapo hecho con los restos de alguna antigua camiseta de algodón manchada de grasa, destornillador, botella de agua y llegar hasta el foco del problema diciendo; “Era el manguito”.

Motor Seat 600 D
Motor Seat 600 D

Con esos momentos, en los que yo aprovechaba para sentarme en el asiento delantero de su coche y jugaba a girar el volante hasta que se bloqueara, aprendía el valor de las cosas, la satisfacción que produce ver y arreglar el problema, el trabajo minucioso, hábil y hecho a mano, tendría unos 9 años.

Doce años después, un 600 volvió a unir a nieto y abuelo en un panorama muy parecido. El trapo hecho con una camiseta de algodón vieja, seguía siendo útil, pero ahora las palabras que sonaban eran distintas: tapa del Delco, carburador…

Con un Seat 600 trabajado con mimo, entre abuelo y nieto, el valor sentimental del coche era ya incalculable.

logo_club600barcelona
Logo Club 600 Barcelona

Reconozco que me lo pensé mucho antes de decidirme a ingresar en un club que organizara concentraciones, reuniera a gente con gustos en común y le gustara hacer salidas con un 600. Recordé todos aquellos momentos vividos con mi abuelo. Todas aquellas tardes lavando el taxi, los días en los que aprendía a conducir callejeando por polígonos, al ritmo de “Tienes que conseguir el punto del embrague” y me decidí por el Club 600 Barcelona.

Un club para hacer honor a un mito

 

El Club 600 Barcelona nace casi al mismo tiempo que el propio Seat 600, en 1960. En 3 años los fundadores del club supieron ver, que lo que había nacido de la factoría Seat de Zona Franca un 27 de junio de 1957, iba a pasar a la historia. “Un club para hacer honor a un mito”,  debieron pensar.

Durante toda la década de los 60 hasta mediados de los 70, el Club 600 Barcelona fue referente de pruebas automovilísticas de notoriedad, como la popular Flor de Mayo, Rallye femenino de Montserrat, trofeo José Artés de Arco, Rallye de las cavas, el Rallye 600 con su apreciado trofeo Maite Trepat valorado en más de 80.000 pesetas, otorgado en memoria de la que fuera madrina del club e hija del por entonces jefe de la policía local en Barcelona D. Ramón Trepat Andreu.

Flota Seat 600 - Factoria Seat
Flota Seat 600 – Factoria Seat

El club, se vio contagiado por el enorme éxito y popularidad del 600. Los años en los que todos iban desde Barcelona a Extremadura en un 600 con la familia dieron fama y prestigio al club, que crecía al mismo ritmo que lo hacían las ventas del pequeño utilitario.

La decadencia llegó con el cese de producción del 600, hasta en eso tanto coche como club, fueron de la mano.

Progresivamente el coche fue perdiendo protagonismo, lo mismo que le pasó al club. Allá por los 80-90 el coche todavía no tenía el carisma de un coche clásico y la gente aún no le había sabido dar el reconocimiento de ser el coche que había conseguido motorizar a España.

Finalmente en 1988, club y coche, sucumbieron a la tecnología e interés que despertaban los nuevos modelos, más cómodos y avanzados, que iban apareciendo en el mercado y entraron en una fase de letargo e hibernación sabiendo que la semilla sembrada en el pasado en la población, tarde o temprano, germinaría.

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José Manuel y Olga Club 600 Barcelona

Habían pasado 24 años, estábamos en el 2012, y el 600 era más que nunca el héroe que había sabido vencer a la historia y volver a estar presente en las carreteras y en las vidas de la gente. Fue entonces cuando aparecieron Olga y José Manuel, para coger la riendas de un club que había dormido durante tantos años y conseguir fusionar el buen hacer y la buena gestión del Club 600 de Badalona con el prestigio y la reputación que había tenido el Club 600 Barcelona. Desde ese momento, el club recuperó su denominación original y rescataron del olvido emblemas como fue su logo.

Hoy en día quien piensa en Seat 600 y en Barcelona, piensa en el Club 600 Barcelona. Más de 200 socios y numerosas instituciones, entre ellas la propia SEAT, respaldan la iniciativa que hace 55 años nació en paralelo con el que fue el ombligo de España* y que Olga y José Manuel rescataron del olvido en 2012. A ellos, a mi abuelo y a todos los socios del Club 600 Barcelona, va dedicado este post. Gracias a todos.

Club 600 Barcelona
www.club600barcelona.es

*llamado así popularmente al decirse que igual que todos tenían un ombligo, en los años 60 también todos tenían un 600.