BEGIN TYPING YOUR SEARCH ABOVE AND PRESS RETURN TO SEARCH. PRESS ESC TO CANCEL

De ruta en mi 600… y la aventura de Santa Eugènia de Berga

“Y entonces recordé lo que dijo Carlomagno: Que mis ejércitos sean las rocas y los árboles y lo pájaros del cielo”.

Así citaba Sean Connery en la película de Indiana Jones y la última cruzada después de derrotar a los aviones alemanes.

Y es que la miniatura se creó, a mi parecer, para observar el mundo desde la perspectiva que no somos capaces de ver y así conseguir hacer volar la imaginación por encima de ciudades reducidas a pequeñas escalas y bajo estas premisas nos fuimos a Santa Eugènia de Berga a visitar el Museo Màgic Món del Tren.

Destino: Santa Eugènia de Berga.
Distancia: 60 km
Tiempo: 140 min (ida y vuelta)
Interés: Museo Màgic Món del Tren

El centro es un homenaje a la observación y al detalle y se encuentra en un edificio de 3 plantas con 3 espacios diferenciados. La entrada es una sala de exposición que consta de una colección de 750 locomotoras y 3.500 vagones. Al subir las escaleras nuestro mundo se convierte en fantasía: 250 metros cuadrados de maqueta en las que hay invertidas más de 15.000 horas de trabajo, 1km de vía, 650 edificios, 6000 árboles, 900 vehículos, 70 barcos y 8000 personas para dar vida a una ciudad mágica, en la que el día da paso a la noche para que 2000 puntos de luz nos guíen entre las calles que separan la Sagrada Familia y los molinos de Ámsterdam y donde un minuto representa una hora. Aprendí lo que era la escala 1/32 al subir al último piso.

En el segundo piso la imaginación crecía al ritmo que lo hacia la escala. Ciudades y trenes más grandes y un proyecto aún por concluir.

Al salir al exterior recordé porque hago lo que hago. Lo que veía me maravillaba, más de 30 Seat 600 de todos los modelos me esperaban aparcados en batería. Saqué las llaves, abrí la puerta y el coche volvió a arrancar a la primera.

Reemprendimos la marcha, camino del restaurant “Masia de Taradell”. Ya dentro y “babero” anudado al cuello, empezó el desfile de calçots, alcachofas, carnes y postres, ¡me encantó!

Para el final he dejado la anécdota o momento gracioso de la salida. Como si fuera parte del guión de una película de humor, nuestros 600 se encontraron con el “American Car Club Catalunya”. Grandes coches que sumando todos nuestros caballos a duras penas alcanzaríamos a igualar la potencia de uno de ellos. Curiosa paradoja con la que nos enfrentábamos, donde ahora éramos nosotros los que interpretábamos el rol de ser las miniaturas del lugar.

 

 

2 Comments

  1. asitjes

    Borjita! Que aquest és el meu poble!! Si hi torneu a venir, avisa’m!!

    • Borja Segura

      De bon segur que si. Va ser una prova pilot que vam fer, de fet la primera sortida, tornarem i farem un post a l’alçada del teu bonic poble!

Leave a comment

Please be polite. We appreciate that. Your email address will not be published and required fields are marked

18 − 15 =