De ruta en mi 600… y el Romance al 600

A mi abuelo le pedí una cosa; – Eugenio, necesito que hagas uno de tus versos, pero esta vez, dedicado al 600 -. Y Eugenio, que siempre fue muy apañado, recopiló información y Montblanc en mano, se dedicó a crear diciendo así…

El año cincuenta y siete
En Barcelona es nacido.
Hermano español del Fiat
Como símbolo ha surgido.
Si trata de cumplir años
Los diez y seis bien cumplidos,
Nace en el cincuenta y siete
Setenta y tres fenecido.
Barcelona lo da a luz,
Ya dicha fecha, fallido.
En el salón de Ginebra
Cual “Príncipe” fue erigido,
Diseñado por Gaicosa,
Por la Seat construido.
Zona franca en Barcelona
Primera cuna mecido.
De vehículos de Seat
Va a ser éste el más lucido.
“Naciste Príncipe y mueres Rey”
Acertadamente han dicho.
A millones de españoles
Su carro primero ha sido.
Como coche bien letrado
Las “D”, “E” y “L” ha instruido.

Generaciones con él
Tantos sitios recorridos:
(Barcelona a Zaragoza
Sube el Bruch muy atrevido
Y cuando llega a la cima
Alienta en paz , un respiro.
¿Qué tiempo tarda en llegar?…
¿Setenta o noventa y cinco?)
“Adelante hombre del seiscientos,
La carretera nacional es tuya”
Así entona la canción,
Como recuerdo aprendido

A un coche que es un emblema
De nuestro suelo bienquisto.
¡Honra y honor al seiscientos!
Del alma nos sale el grito.
El pasado y el presente
Son de su amor, un delirio.

Eugenio Laboreo, abuelo y escritor.

 

 

De ruta en mi 600… y la aventura de Santa Eugènia de Berga

“Y entonces recordé lo que dijo Carlomagno: Que mis ejércitos sean las rocas y los árboles y lo pájaros del cielo”.

Así citaba Sean Connery en la película de Indiana Jones y la última cruzada después de derrotar a los aviones alemanes.

Y es que la miniatura se creó, a mi parecer, para observar el mundo desde la perspectiva que no somos capaces de ver y así conseguir hacer volar la imaginación por encima de ciudades reducidas a pequeñas escalas y bajo estas premisas nos fuimos a Santa Eugènia de Berga a visitar el Museo Màgic Món del Tren.

Destino: Santa Eugènia de Berga.
Distancia: 60 km
Tiempo: 140 min (ida y vuelta)
Interés: Museo Màgic Món del Tren

El centro es un homenaje a la observación y al detalle y se encuentra en un edificio de 3 plantas con 3 espacios diferenciados. La entrada es una sala de exposición que consta de una colección de 750 locomotoras y 3.500 vagones. Al subir las escaleras nuestro mundo se convierte en fantasía: 250 metros cuadrados de maqueta en las que hay invertidas más de 15.000 horas de trabajo, 1km de vía, 650 edificios, 6000 árboles, 900 vehículos, 70 barcos y 8000 personas para dar vida a una ciudad mágica, en la que el día da paso a la noche para que 2000 puntos de luz nos guíen entre las calles que separan la Sagrada Familia y los molinos de Ámsterdam y donde un minuto representa una hora. Aprendí lo que era la escala 1/32 al subir al último piso.

En el segundo piso la imaginación crecía al ritmo que lo hacia la escala. Ciudades y trenes más grandes y un proyecto aún por concluir.

Al salir al exterior recordé porque hago lo que hago. Lo que veía me maravillaba, más de 30 Seat 600 de todos los modelos me esperaban aparcados en batería. Saqué las llaves, abrí la puerta y el coche volvió a arrancar a la primera.

Reemprendimos la marcha, camino del restaurant “Masia de Taradell”. Ya dentro y “babero” anudado al cuello, empezó el desfile de calçots, alcachofas, carnes y postres, ¡me encantó!

Para el final he dejado la anécdota o momento gracioso de la salida. Como si fuera parte del guión de una película de humor, nuestros 600 se encontraron con el “American Car Club Catalunya”. Grandes coches que sumando todos nuestros caballos a duras penas alcanzaríamos a igualar la potencia de uno de ellos. Curiosa paradoja con la que nos enfrentábamos, donde ahora éramos nosotros los que interpretábamos el rol de ser las miniaturas del lugar.

 

 

De ruta en mi 600… y la aventura de Santa Maria de l’Estany

Sin duda este tiene que ser calificado como un viaje especial. Fue el primero que realicé. Fue el primero que de verdad me exigió a mi y al coche de un esfuerzo que supuso poner a prueba la idea de un proyecto; “De ruta en mi 600“.

Destino: Santa Maria de l’Estany.
Distancia: 53 km
Tiempo: 120 min
Interés: Monasterio de Santa Maria de l’Estany

El viaje, siempre por carretera secundaria, es una incursión al interior de Catalunya, para descubrir la comarca del Bages. El trayecto es muy apetecible para los amantes de paisajes basados en trayectos entre praderas y bosques húmedos de tonalidades verdes y marrones que dan paso a tonos amarillos, naranjas y rojizos, según van avanzando las estaciones, para finalmente perder cualquier rastro de hoja antes de las primeras nevadas. Sin Santa Maria de L’Estany merecerá la pena.

Seat 600D - Monasterio de Sta. Maria de LEstany
Seat 600D – Monasterio de Sta. Maria de l’Estany

El 600 parece que aguanta bien los constantes cambios de rasante y las ruedas se van agarrando bien al asfalto, caucho sobre alquitrán, no hay curva que lo desvíe de su rumbo.

La senda va dejando atrás a otras localidades como MoiaCastellterçol y Sant Feliu de Codines, antes de llegar a nuestro verdadero destino, sin duda una lastima no disponer de más tiempo.

Rozando las 2 horas de viaje, nuestro Seat 600 hace entrada en el casco antiguo del pueblo, donde el asfalto ha sido substituido por adoquines, que producen un compasado traqueteo conforme vamos pasando sobre ellos. Al ser festivo, las calles parecen estar a nuestra disposición. El pueblo tiene un toque característico repleto de casas de piedra que se asemeja al estilo del pirineo.  A sus faldas, justo antes de que las calles comiencen a desnivelarse y a subir montaña arriba, se levanta ante nosotros el objeto que veníamos persiguiendo, el Monasterio de Santa Maria de L’Estany.

La construcción data del siglo X, es de estilo románico, de nave única y cuenta con 3 ábsides. Con el paso del tiempo sufrió varias pero obligadas reformas, algunas a causa de revueltas, otras por causas naturales. Entre sus posesiones más valiosas está una imagen de la Virgen amamantando al niño que, numerosos abades, canónigos y clérigos a lo largo de la historia, han conseguido preservar y llevar, como si de máquina del tiempo fuera, hasta nuestros tiempos.

No tardará en anochecer, así que va siendo hora que mi 600 y yo, emprendamos el viaje de vuelta. Ante nosotros casi 2 horas de camino, suficiente tiempo para pensar e imaginar a donde me llevarán estos 27 CV.

Hasta pronto. 1,2,3…600.

Cómo empieza esta historia

Así comienza la historia de De ruta en mi 600…

¿Os imagináis que un pequeño Seat 600 del año 66 fuera el encargado de hacer correr nuestra imaginación y nos llevara a descubrir lugares tan asombrosos, repletos de historia, que jamas hubiéramos pensado que se encontraran tan cerca de nosotros? ¿Y si, además, nos pusiéramos como objetivo, ayudar allá por donde pase nuestro coche, con el lema; dejar las cosas mejor de lo que las hemos encontrado?

“Espacio dedicado a la cultura, historia, ocio, viaje, tradición, costumbres, rutas, aprendizaje, anécdotas, entrevistas, paisaje… con el propósito de intentar dejar las cosas mejor de lo que las hemos encontrado… y a un Seat 600”.

Nos empeñamos en hacer grandes otros lugares, otras regiones, hacer grandes inversiones que recaen y refuerzan las economías de otros países, cuando al fin y al cabo, donde más disfrutan nuestros hijos es jugando a orillas del río que pasa por el pueblo de nuestros padres.

De ruta en mi 600 se aventura a traspasar esas barreras que nosotros mismos construimos, a base de rutina, falta de imaginación y la pereza que da sentarnos en una mesa para hacer una planificación, en la que se tengan que cuadrar presupuestos, días de fiesta en la oficina y largas horas de espera. Quizás nos estemos equivocando al pensar que unas vacaciones tienen que ir acompañadas de estos conceptos. ¿Y si unas buenas vacaciones se reducen a salidas de 2-3 días? ¿Y si fuéramos capaces de concentrar todas esas sensaciones en una única salida, en la que conozcamos, en un mismo día,  las costumbres y tradiciones olvidadas, unos paisajes y naturaleza que enamoran, la gastronomía y la historia del un lugar, todo esto, de la mano de uno de sus vecinos? ¿Y si todo esto fuera posible a golpe de gas de un Seat 600?

Así nace, De ruta en mi 600:

Logo derutaenmi600
Logo derutaenmi600

De ruta en mi 600 propone una serie de salidas para enamorar al receptor, donde la historia se encuentra con la historia. Explicaciones que darán paso a paisajes, a relatos de los habitantes del lugar, a cuentos a anécdotas históricas, me enorgullece mucho poder presentar y protagonizar; De ruta en mi 600.

Soy de los que cree, que el tesoro más grande es el que tenemos delante de nosotros pero que no hemos sabido ver con anterioridad, lo hemos tenido durante tantos años que el día que lo descubrimos, desearíamos vivir de forma eterna sumergidos en esa sensación que parece una mezcla entre orgullo, humildad y esa pizca de rabia por no haberlo visto antes, por eso un 600, nos llevará a descubrir pequeños placeres en forma de historia, entorno, paisaje… en definitiva, de lugares con un pasado que yo contare en el presente, para que perdure en el futuro.

Aquí empieza esta historia… 1,2,3 … 600.